
Hay que recordar que el ya ex-bajista tomó esa decisión unos meses de después de regresar al grupo recuperado de una presunta enfermedad que resultó ser una seria adicción a las drogas.
“Max estuvo entrando y saliendo del grupo un largo periodo y tuvimos que tomar una decisión que fue continuar sin él. Tenía problemas de ansiedad y tomaba más drogas de las que quería y necesitaba. Es difícil estar en una banda en situaciones así. Max es el mejor tío del mundo pero no sabía como parar” declaraba el cantante Luke Pritchard a varios medios británicos.
The Kooks, cuyo nuevo álbum Konk (próximamente crítica aquí en la web) se publica el próximo 14 de Abril, han estado probando a un nuevo bajista, Dan Logan, con el que, de momento, están contentos.
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